PRL. ASPECTOS PSICOSOCIALES EN LAS PYMES.
Como refleja el estudio promovido por las asociaciones AFELÍN y ASPEL, y los dos sindicatos mayoritarios CCOO y UGT, sobre el “análisis de los riesgos ergonómicos y psicosociales en el sector de las empresas de limpieza” plantea una serie de problemas para los trabajadores en ambos aspectos que no están contemplados habitualmente en la aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en las empresas del sector de servicios.
En el sector de la limpieza en España, tal y como refleja el citado estudio, está constituido por más de 427.000 trabajadores y 39.000 empresas, predominando la pequeña (de 1 a 5 trabajadores). Cuando analizamos nuestro sector tenemos que tener en cuenta algunas características específicas y diferenciadoras en relación a otros sectores económicos. Esta atomización del sector, la alta rotación de empresas especialmente en centros públicos, unido a aspectos legales específicos como es la subrogación empresarial, genera una serie de inconvenientes a la hora de establecer planes preventivos que contemplen en el largo plazo mejoras en aspectos relacionados con la ergonomía, pero especialmente en aspectos psicosociales. La mayor parte de las plantillas de PYMES están adscritas a uno o varios centros de trabajo, incluso pertenecen a varias empresas. Este hecho deriva hacia un sentido de pertenencia a nuestra empresa al menos singular, por no decir que es muy difícil la identificación de trabajador con su empresa y mucho menos con sus empresas. Lo habitual es que las personas trabajadoras se sientan más integradas como miembros del centro-cliente que como miembros de nuestra empresa.
Más allá de la coordinación de actividades empresariales, el hecho de que nuestro personal pase todo el tiempo de trabajo en las instalaciones del cliente, hace que nos preguntemos si los planes de prevención de nuestra empresa se ajustan a las necesidades específicas de todos y cada uno de nuestros trabajadores.
Veamos un ejemplo: una persona trabajadora que realiza su jornada en varios centros de trabajo al día, una parte en una comunidad de propietarios, otra en un centro sanitario y el resto en una empresa industrial, donde a su vez tiene que realizar trabajos de limpieza tanto en la zona de oficinas como en la zona de producción. Indudablemente los riesgos laborales asociados a cada uno de esos centros difieren enormemente entre sí por lo que la dificultad es enorme. A todo esto tenemos que añadir .
En conclusión, la alta rotación de las empresas, la variedad de tipos de centros de trabajo, la distribución de jornadas en diferentes centros, la pertenencia de los trabajadores a más de una empresa simultáneamente, plantea dos grandes problemas: por un lado dificulta la planificación a largo plazo de medidas que profundicen en acciones de carácter ergonómico que mejorarían algunos problemas crónicos debidos a la realización de movimientos repetitivos de las articulaciones, consiguiendo mejoras en la salud de las personas y en una reducción de este tipo de absentismo.
Por otro lado deriva en la falta de identificación de los trabajadores con su empresa, consecuentemente aumenta la desmotivación, la falta de implicación, el desarraigo entre trabajador-empresa, la sensación de soledad del trabajador debido fundamentalmente a la falta de comunicación.
Todos estos aspectos psicosociales también tienen una implicación en el elevado absentismo del sector.
Fuente: Jesús Martínez Nogal, Presidente de ABELEL - Asociación Burgalesa de Empresarios para la Limpieza de Edificios y Locales , y miembro del Comité Ejecutivo de AFELIN.
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