Ponencia de Juan Carlos Sánchez Vecina en la 52ª Conferencia de la FIDEN: “Contribución de la empresas de limpieza a la integración social de los inmigrantes”
(Septiembre 2008)
Según el Fondo de Población de Naciones Unidas, en la actualidad existen 196 millones de inmigrantes en todo el mundo (aproximadamente el 3% de la población mundial), frente a los 70 millones existentes en 1960. Entonces, la mayoría de los emigrantes eran hombres o familias completas. Hoy el 48% del total de inmigrantes (95 millones) lo constituyen mujeres que emigran solas.
El primer país de acogida es Estados Unidos (30 millones), seguido por la Comunidad Europea (20 millones). En España, a 31 de marzo de 2008, había censados 4.200.000 emigrantes. A 31 de diciembre de 2007, 1.981.106 estaban afiliados a la Seguridad Social, cifra que ascendía a 2.128.385 a 30 de junio de 2008, lo que suponía un incremento del 7,43% en tan sólo seis meses. De éstos últimos, 1.277.000 son hombres (60%) y 851.000 son mujeres (40%).
Si en España hay 4.200.000 inmigrante legales y en situación legal de trabajo son sólo 2.128.000, esto quiere decir que 2.072.000 no trabajan oficialmente. Parte de ellos son menores de 16 años (12,89%) o mayores de 65 (3,85%) a causa de la reagrupación familiar. Pero más de la mitad de estos dos millones de emigrantes son adultos en edad laboral. Así las cosas, si el 48% del total de inmigrantes son mujeres, en España debe de haber alrededor de 2.016.000. Si de éstas sólo 851.000 están afiliadas a la Seguridad Social, ¿qué hacen las 1.165.000 restantes?
Según el informe 2006 del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), en España trabaja más de 1 millón de mujeres en el servicio doméstico, la mayor parte en régimen ilegal y con bajos salarios.
¿Qué hacen las empresas de limpieza para integración social de los inmigrantes?
Desde hace años los españoles rechazan trabajar en limpieza si lo pueden evitar, lo que ha creado la necesidad de contratar inmigrantes. Para ofrecer un buen servicio, los empresarios de limpieza les formamos en el idioma, las costumbres, además de técnicamente, lo que les posiciona en igualdad de condiciones que el personal español. No cabe ninguna duda que la inserción laboral de estos inmigrantes es un factor fundamental de integración social.
Es evidente que una parte de la sociedad rechaza o no ve con buenos ojos a los inmigrantes, también hay quien se aprovecha de su situación de necesidad y abusa pagando sueldos bajos y no cotizando a la Seguridad Social… Las administraciones públicas deben continuar desarrollando planes de integración, tanto a nivel nacional, como autonómico, provincial y local.
Los derechos humanos están reconocidos y respetados por prácticamente la totalidad de los países del mundo. En virtud del derecho internacional, todos los trabajadores inmigrantes tienen derecho a la protección de sus derechos humanos fundamentales. La Convención Internacional sobre protección de derechos puso en vigor en 2003 esta cuestión. Sin embargo, la mayoría de los países desarrollados no la han ratificado 5 años después.
Juan Carlos Sánchez Vecina,
presidente de AFELÍN
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